jueves, 11 de octubre de 2007

UNA VEZ ME DIJERON...


Una vez me dijeron que lo peor de ser joven es tener todo tu futuro por delante y no saber que hacer con él, con el aliciente fatídico de no tener deseo alguno por mejorar tal situación.

Cuando por alguna divina razón logras dilucidar tu vida tienes tanto por hacer que no sabes por donde empezar y así nada más te das cuenta de regresado al principio...

Porque alcanzar el objetivo primero de encauzar tu vocación es sólo una parte...

¿Cómo te acomodas a ella?

Esa es la cuestión

¿Qué hacer entonces?

Si no se tiene la respuesta entonces es de suponer un caso crítico.


¿Acaso existe a nuestro alcanze la solución a estos acertijos?

No hay comentarios:

Publicar un comentario