sábado, 30 de diciembre de 2006

DE UN LADO A OTRO (... Tonteras revueltas como el viento de los huracanes...)

Hoy me senté frente a mi madre y le dije:
"Mamá, el año que viene quiero cambiar"
Ella me miró fijamente, con esa mirada de que esta es otra de mis típicas frases locas e impulsivas, esas que digo después de estar callada por largo tiempo... como si mi cuerpo quisiera comprobar a través de esas palabras impetuosas que aún respiro y estoy con él en esto de... Digamos que en esto de VIVIR.
Realmente no sé si seré capaz de cambiar el año que viene, la verdad es que en sí los años nuevos me aterran, porque es como irte a vivir de un lado a otro de la ciudad, cada vez que la gente comienza a recitar la famosa cuenta regresiva antes de fundirse en abrazos y deseos de buena suerte y buena ventura, dejamos atrás demasiadas cosas, algunas buenas, otras malas, pero cosas que nunca más volveremos a experimentar. Yo tengo el privilegio... o la tortura, de no olvidar absolutamente nada, yo recuerdo cada detalle de las cosas que he vivido y la verdad es que a pesar de los 25 años que tengo aún no me convenzo como es que mi cerebro tiene tanto disco duro para guardar tanto cachureo mental. Recuerdo las texturas, los olores, las tonalidades de las voces, el color de las ropas, la sensación del calor, el frío o la brisa sobre mi... da lo mismo, lo recuerdo todo.
Yo creo que si quiero cambiar tendría que empezar por hacerme una limpieza mental y olvidar ciertas cosas que no me hace bien recordar, deshechar olores, texturas y sensaciones que no me hace bien rememorar. No lo sé, tú no sabes que te tocará vivir los próximos 12 meses, pero yo creo que si todo el mundo pensara de esa forma acerca de los nuevos años todos viviríamos paranóicos pensando que el próximo periodo no nos trae más que fatalidades.
Por mi parte creo que me es dificil desear cosas para este año que se avecina... salvo una... que pueda tener la fuerza suficiente para poder operarme con éxito el año que viene, ya no me importa si es en enero, febrero, marzo... en el mes que sea, solo necesito de eso... no para ser feliz, sino para demostrarme por una vez en mi vida que puedo cambiar de veras, por mi propia cuenta y porque realmente lo sienta... No porque un impulso tonto me haga decir frases que al final están tan vacías como mis intenciones de llevarlas a cabo. Los demás deseos son cosas que ya me cansé de desear... Eso lo sé muy bien porque... hay que aprender a darse cuenta de cuando dar pie atrás... aunque duela...
Espero que el 2007 pase volando, porque es mi penúltimo año de universidad... Quiero deshacerme pronto de esta etapa de mi vida, no sé porque... Tal vez el futuro se vea incierto y no encuentre pega pronto...
(Hace dos días vi un reportaje acerca de las profesiones saturadas, periodismo como siempre sale en primer lugar y para más remate muestran a una periodista egresada y cesante hace dos años trabajando en un hotel para mascotas de recepcionista)
Pero por alguna extraña razón prefiero la incertidumbre a atarme al deseo de volver a la universidad, porque sé que ese deseo podrá persistir, pero el regreso a ella no... Y ya no estoy para almacenar más nostalgias en mi vida... Ya bastante tengo con la nostalgia que me provoca CONCEPCION y mis ex-compañeros de Ped. en historia día tras día.
Soy mujer de expectativas extrañas y textos enredados...
Igual mi ideal sería salir de la U y encontrar pega altiro, pero... Todos sabemos que tal vez no sea así... hay que ser optimista, pero con un dejo de pesimismo que te haga poner los pies en la tierra, además, debo preocuparme de pasar este año que se avecina en los estudios y esperar que ninguna depresión loca retrase mi rendimiento.


Queridos amigos blogueros... Como ya les he deseado a muchos en sus respectivos espacios... Solo me queda decirles que espero que este año sea hermoso para cada uno de ustedes...


2007... ALLÁ VAMOS!!!

sábado, 23 de diciembre de 2006

LA NAVIDAD


No sé si ustedes recordarán claramente en que momento dejaron de creer en el viejito pascuero... Yo sí, tenía seis años y era domingo. Recuerdo que en TVN dieron una película acerca del susodicho Santa Claus, en la cual se contaba la verdadera historia del viejito de rojo mezclada con la fantasía popular (En la vida real Papá Noel era un juguetero de algún país invernalmente europeo cuyo nombre no recuerdo, que repartía juguetes a los niños pobres todos los 24 de dic...).
La dieron dos veces, la primera vez que la vi tenía como cinco años y al año siguiente, volvieron a repetirla. Recuerdo patentemente una escena en la cual la niña protagonista escribe una carta al señor este y se la entrega a su malvada nana que, por supuesto, no creía en la navidad y por lo mismo, tira la carta a la basura. Sin embargo, la carta surge entre los deshechos y vuela con su correspondiente estelita de luz a través de la chimenea y llega mágicamente hacia el Polo Norte.
Al día siguiente estuve todo el día escribiéndole una carta a Papá Noel, mal que mal, estaba aprendiendo recién a escribir. La coloreé, la amononé y la dejé sobre la estufa, que mi mamá siempre ponía al lado de la ventana en nuestra antigua casa, el objetivo era que la misiva que con tanto sacrificio le hice al señor de la navidad volara de la misma forma que en la película. Era principios de diciembre...
Estuvo ahí hasta marzo y cuando mi mamá hizo aseo integral, la botó a la basura :(.
En ese momento me dí cuenta de que el señor de rojo era una ilusión que oculta a los ojos de los niños el hecho de que son tus padres los que te regalan y no un señor que anda en trineo. Además, en mi temprano razonamiento teñido de inocencia, me parecía muy raro que en pleno verano hubieran trineos y que con esta calor, el viejito fuese capaz de abrigarse tanto. Incluso la idea de un ser omnipresente que vigilara cada uno de tus actos para regalarte algo me parecía bastante limitante, era como estar presa en tu propio entorno... Y eso que en ese tiempo no tenía ni consciencia de que estábamos en Dictadura... Ahora me pongo a pensar que los papás te muestran al Viejito como una especie de GRAN HERMANO, que observa cada uno de tus movimientos, llega a ser aterrador... BRRRR!!!
Más encima esa navidad, en esa carta, le pedí una Barbie azafata... Me llegó una muñeca que parecía Barbie y que se llamaba: "Rock star" y así, todos los años, la Tiffany glamour, la Sally pink... No sé, los nombres son inventados, pero se asemejan mucho a los que traían las muñecas que me llegaron hasta los nueve años... jejeje.
Igual, me da mucha risa ir a la casa de mi abuelo, todos los años mis tíos arman toda una parafernalia para entregar los regalos. Mi primo mayor se esconde en alguna parte y empieza a reirse:
"JO-JO-JO-JO... Feliz navidaaaaaaad!!!"
Y alguien apaga y prende las luces asemejando el momento más a la llegada de un Ovni, que a la visita de quien te vigila todo el año desde alguna parte que te portes bien. Otra persona hace sonar un cencerro que está botado en el patio todo el año (Recuerdo del pasado campesino de mi abuelo), pero que en esa fecha especial tiene vital importancia (Me pregunto ¿Qué sería de la performance si el próximo año les escondo el cencerro?). Después otra tía dice:
"Ho!!! Miren!!! Y estos regalos, que hacen acá???"
Y todos mis primos menores (En primer y segundo grado) parten como estampida a ver los regalos y cuando hablo de ellos, me refiero a TODOS, desde la menor que tiene 3 años, hasta el mayor que tiene 15 años (Aunque no lo crean, él de verdad jura de guata que existe el Viejo... No es talla... Es cierto). Cuando sucede eso, tú no puedes interponerte en su camino, porque sin reparar en nada pasan por encima tuyo, les da lo mismo... Olvidan el respeto por los mayores y la compostura... Ellos quieren el regalo YA!!! Son niños... Y los queremos... jajaja
Igual es algo bonito, porque ya en su adultez recordarán esos momentos. Sin embargo mis padres son más terrenales. Nunca intentaron inculcarme nada que no pudiese ser comprobado científicamente en el futuro... Salvo la existencia de Dios... Pero por alguna razón siempre fui reacia a creer en eso, desde chiquitita.
Igual no me gustan mucho las festividades de fin de año y no por el hecho de descubrir que Papá Noel no existe, sino más bien por motivos que no viene al caso mencionar.
A pesar de todo...
Feliz Navidad a todos los blogueros!!!... Y que la pasen bien durante el año nuevo!!!

martes, 12 de diciembre de 2006

Y LA HERMANDAD SE FUE A LA CRESTA...



CHILENO... TE GUSTARIA QUE TE TRATARAN ASI CUANDO FUERAS A ESPAÑA...