miércoles, 10 de septiembre de 2008

EL CAMBIO A VECES DUELE... PERO SIRVE...

Por Dios... Mi universidad, o más bien dicho mi carrera, está patas pa'rriba. No tenemos jefe de carrera, algunos compañeros están un poco dudosos de cual será el desenlace de sus informes de práctica y yo, con mi situación curricular complicada, estoy como en shock... No ando desesperada por los rincones pregonando a los cuatro vientos que todo lo que pasa es una catástrofe, que mi vida está trunca por estos erráticos cambios que nos dejan a la deriva... Ni siquiera el hecho de haber sufrido la peor descompensación de mi vida hace dos semanas, lo cual tiene a mi práctica pendiendo de un hilo porque mi doctor señaló:
"Por ahora tu salud no es compatible con el ritmo del diario... En otras circunstancias quizás sí, pero ahora tienes una carga muy grande sobre tus hombros... Tienes que renunciar o buscar alternativas", ni eso me angustia.
Aunque debo admitir que ando con dolor de cabeza...

La verdad es que ando en otra, reaccionando con efectos retardados a toda la debacle en la que se vio sumida mi vida desde hace un tiempo y que me tuvo escribiendo poemas y otras cosas en este blog.

Entre los cambios está que la tesis tendré que hacerla el próximo año. Terminé mal un incipiente pololeo, sacaron a la jefa de carrera de periodismo sin dar una explicación, quedamos a la deriva, resulta que ahora puedo hacer un ramo que se me había prohibido hacer...
"Aunque tengo que ver seriamente tu situación con el vice - rector académico", me aclaró el director académico mientras ordenaba mis desordenados papeles de estudiante...
Por primera vez creo que estoy como un poco errada en mi camino. Lo que no quiere decir que el periodismo no sea lo mío. Creo que tengo una crisis de algo, pero no sé de qué. Siento que hago las cosas mal, pero no ando con el traste a dos manos. Ando tranquila, como un volcán que se ve pacífico, pero que secretamente acumula magma bajo sus faldas para explotar inesperadamente en cualquier momento.

Hoy en clases creo haber encontrado un atisbo de respuesta. P... Mi profesor de investigación... decía que en Talca no había competencia y yo le rematé...
"Por eso no hay calidad"
Puede ser que el entorno no me guste. Quizás no me sienta bien acá y entonces llegué al asunto del cambio. Quizás deba cambiar algo dentro de mí o en lo que me rodea, no sé que es, pero tengo que hacer algo o esta cosa desconocida me va a comer viva sin yo tener derecho a reclamo. La realidad del periodismo en Talca no se parece en nada a la de otros lugares. A mi juicio tenemos un ejercicio periodístico muy primitivo. Aunque admito que hay buenísimos profesionales comunicacionales, de universidad y de oficio, la esencia es muy básica y hay una grave falencia que alguien debe mejorar, lo claro es que no seré yo, porque una sola persona no puede y tampoco puedo ser tan pretensiosa como para decir que tengo la verdad en mis manos. No quiero ser como Julio Cesar Rodríguez, un periodista que alguna vez dijo que a sus 30 y tantos ya había hecho todo en la televisión. ¡Valor!

P dijo que puede que en cinco o diez años puede haber un cambio profundo, la verdad es que poco a poco hay nuevos medios que se abren y se trata de tener una cultura comunicacional, pero siempre nos caemos en alguna parte ¡Que mierda pasa! No sé. Los cambios duelen a veces, pero sirven. Creo que mi cambio pasa por muchas cosas. Personalidad. Lugar geográfico y tener los cojones suficientes para enfrentar mis propios problemas y no agachar el moño... Cosa que odio. Es lo único malo de esta profesión, que a veces tienes que agachar el moño frente a gente mediocre que por caridad ocupa cargos importantes. No sé. Como dice DPM en los comentarios del escrito anterior, estoy respirando por la herida, pero por la cresta que se siente mal tener 27 años y sentir que hay algo chueco en tu esquema de vida.

Hace unos días alguien a quien le comenté esto me dijo...
"Parece que eso se llama madurez"...
No sé, a lo mejor no es madurez, a lo mejor es inconformismo con lo que tengo ahora... Y dicen que los grandes cambios de la historia han sido propiciados por los inconformistas. No aspiro a cambiar la historia a nivel local, sólo la mía, que es la que me importa, si los otros quieren cambiar que se las arreglen solos. Yo seguiré a la espera de reaccionar, de esta erupción que secretamente se genera en mi interior.

sábado, 6 de septiembre de 2008

LOCAS REFLEXIONES TRASNOCHADAS...

Ayer aprendí algo muy claro en especialización de política y defensa. Aprendí que la política es más sucia que cualquier vertedero del que se tenga en cuenta su existencia.

Ayer también me di cuenta de que muchas veces puedes pasar malos ratos horrendos en tu trabajo, pero debes hacer de cuenta que nunca te han hecho nada, porque hay que recordar que una tiene un futuro laboral que proteger, especialmente en una ciudad donde el gremio es más chico que un pañuelo, donde todo se sabe. Un rumor se extiende como la peste. Todo se extiende como un cáncer aquí. Hay que alejarse de las brujas. Hay que ver que me he topado con brujas este año. Creo que la mala suerte me ronda desde hace un tiempo. Una lata. Por eso creo que me quiero mandar cambiar... Algún día.

Otra cosa que noté ayer es lo importante que ha sido para mi trabajar con mi querido editor y es un hecho que le agradeceré muchas cosas en el futuro, porque vaya que he aprendido trabajando a su lado. No se equivocaban cuando me decían que era una buena persona y claro, es diferente entre todos quienes trabajan en ese lugar. He llegado a sentirlo mi hermano mayor y claro... No lo sabe... jajaja... Pero si lee este blog alguna vez, si es que se acuerda que alguna vez se lo mostré lo sabrá.

Sí, deja de reirte. Para mi eres el hermano mayor que nunca tuve. Apuesto que nunca haz tenido una hermana chica tan adorable como yo :D.

Hay que ver que en esto del periodismo he tenido de dulce y de agraz, lo cual no me intimida, me hace tener el cuero más duro. Cuando me doy cuenta de que tratan de anularme mentalmente mediante métodos poco santos, como que una editora general le diga al móvil de un diario a las doce de la noche que parta no más, que vaya a dejarla solo a ella a su casa porque la alumna en práctica se fue hace rato y que eso conlleve a que la pobre estudiante se quede practicamente botada afuera del lugar hasta cerca de la una de la mañana esperando que su ex - pololo (Que en ese tiempo era pololo... Pero obviemos los detalles escabrosos) vaya a buscarla... Cuando tratan de anularme con cosas como esas. Yo no pesco. Me paso la actitud infantil y poco educada de una señora pasada de los treinta por donde se imaginan y sigo mi vida. Claro, la salud no me ha acompañado en estos días... De hecho hace dos semanas que estoy aislada en mi casa por una descompensación grande en mis niveles de azúcar. Pero que le quede claro a todo el mundo que yo no me dejo vencer por actitudes pendejas de alguien psicológicamente afectada por vaya a saber una que traumas. Claro, por eso también tengo que cuidar de no divulgarlo a todo el orbe maulino, porque de lo contrario, quedaré cesante por siempre jamás.

A pesar de que el editor que considero un hermano mayor y protector me dijo que mi trabajo en crónicas también me ha ayudado a forjar un estilo propio y a pulirme un poco, la verdad es que ya sé por donde vamos en esto de las comunicaciones y claramente la dirección está bien alejada de la comunicación corporativa, la misma a la cual todos me dicen que le hinque el diente una vez que me titule. Sí, señores, soy una cabra con vocación de obrera de las comunicaciones. Más que nada reflejar a través de mis trabajos la realidad humana de todo, porque al final todo en esta sociedad es humanizable y hay realidades que se gestan a nuestro alrededor y ni las vemos. Algo bueno, más que bueno he sacado de mi paso por el diario. Esperemos que prospere la cosa pues.

martes, 2 de septiembre de 2008

INTERROGACIONES (GABRIELA MISTRAL)

¿Cómo quedan, Señor, durmiendo los suicidas?

¿Un cuajo entre la boca, las dos sienes vaciadas,
las lunas de los ojos albas y engrandecidas,
hacia un ancla invisible las manos orientadas?

¿O Tú llegas después que los hombres se han ido,
y les bajas el párpado sobre el ojo cegado,
acomodas las vísceras sin dolor y sin ruido
y entrecruzas las manos sobre el pecho callado?

El rosal que los vivos riegan sobre su huesa
¿no le pinta a sus rosas unas formas de heridas? ...

¿no tiene acre el olor, siniestra la belleza
y las frondas menguadas de serpientes tejidas?

Y responde, Señor: cuando se fuga el alma,
por la mojada puerta de las largas heridas,
¿entra en la zona tuya hendiendo el aire en calma
o se oye un crepitar de alas enloquecidas?

¿Angosto cerco lívido se aprieta en torno suyo?

¿El éter es un campo de monstruos florecido?

¿En el pavor no aciertan ni con el nombre tuyo?

¿O lo gritan, y sigue tu corazón dormido?

¿No hay un rayo de sol que los alcance un día?

¿No hay agua que los lave de sus estigmas rojos?

¿Para ellos solamente queda tu entraña fría,
sordo tu oído fino y apretados tus ojos?