miércoles, 18 de noviembre de 2009

MAÑANA...

Decir mañana... Decir mañana es... ¡Tan antojadizo! Lo que siempre ha existido es el hoy, a ese no hay como renegarlo, tampoco se puede hacer lo mismo con el ayer...

Cada hora es como un día que se va ¿Cómo pretendes decir que en dos horas estaré en tal lugar? En un minuto puedes cambiar de opinión y torcer tu destino, una situación que no a muchos les gusta experimentar...

martes, 3 de noviembre de 2009

ENCUENTRO Y MOTE CON HUESILLOS...

No sé qué escribir… A ver si poniendo esto se me ocurre que puedo poner aquí. Siempre me funciona. Cuando la situación escritura, escritor no funciona hay que echar mano de todos los artilugios posibles.

El viernes me junté con “V”. Nos encontramos en un escenario poco habitual, un debate de candidatos a senadores. En realidad no fuimos a escuchar a ese cuarteto aspirantes al congreso, sino que a tasar el desempeño de “CR” como entrevistador de debates… O algo así.
“Mira que se ve guapo, Alma”, decía “V” mientras unos metros más allá el aludido, que ya nos había visto, lucía incomodo.
Bueno, el cabro tendrá su arrastre, pero igual es tímido. La verdad es que se veía bien, bien guapo… Para que vamos a andar con cosas.

Al finalizar el asuntito ese, saludar al chiquillo, decirle lo pintoso que andaba y hacer vida social exprés con los periodistas que ambas conocíamos, partimos a comer completos a “La Blanquita”. En el camino hablamos de casi todo lo que ha pasado en nuestras vidas durante el periodo que no nos vimos, luego me puse estratega y de a poquito, de a poquito la fui desviando al tema que me moría por tocar, el porqué de muchas cosas que ocurren ahí, en ese lugar por el cual hemos pasado las dos. El diario regional grande. Cuna de sabrosas historias que muchas veces son un mito… Aunque en su mayoría sean verdad.

Me entretiene hablar de ese lugar, aunque espere no volver. Me reí con muchas cosas, como aquella en la cual un personaje de ese lugar le deslizó una insinuación de invitación a salir, dentro de un ejemplo. Ese personaje que "S" encuentra tan guapo. Pero yo, por más que trato, no puedo verlo de otra manera... Será que no es mi tipo... O será que en esos tiempos no estaba en la parada de encontrar guapo a nadie... No sé...

Aunque igual... En serio pudo ser un ejemplo. Sinceramente pudo ser un ejemplo, pero tras mucho analizarlo concluí, y se lo dije a la chiquilla, que con el periodismo nunca se sabe. …
“Si hay que ser experto para hacer eso, hacerte una insinuación... Y sin que se note, “V”. Es seco. Un maestro de la sutileza”, le dije.
Me encanta esto de ser perceptiva.
“Alma, no me vas a salir ahora con que eres bruja”

“No. Pero me gusta observar a la gente... Y me sorprendo... Como ahora...”
Me ocurrieron muchas cosas ese viernes... Fue una buena tarde de viernes aunque, en vez de degustar un completo de “La Blanquita”, termináramos tomando mote con huesillos. Me cae muy bien ella y en serio me hacía falta hablar con alguien más. No es que olvide a “S”, es sólo había que juntarse con una ex – compañera de la U. Lo que más me alegra es que está feliz, contenta y que tiene un sueño del cual yo he sido testigo… Casi desde su génesis… Parece que se le está cumpliendo. Ojalá, porque sería bello verlo realizado. No sé… A mí me parece que sería lindo.

En fin.

Tengo sueño.

Como siempre en estas condiciones, ninguna noción de lo que he contado. Poquísima en realidad.

Buenas noches.

lunes, 2 de noviembre de 2009

EL GIGANTÓN DEL NINCHACO... (QUEEN ROCK MONTREAL!!!)...

Lo mejor del viernes... El regalo de mi padre... "Queen: rock Montreal", salía en el diario, pero igual vale. Increíble que se acordara de que me gusta Queen... Con suerte se acuerda de que mi color favorito es el rojo. Pero lo abracé fuerte. Me gusta no olvidar que mi padre me quiere, porque nunca lo demuestra...
"Vi el comercial en la tele y me acordé de que te gustaban cuando eras chica ¿Todavía te gustan, cierto?"...
Estaba de cajón la respuesta. Me gusta recordar la niñez y la pre - adolescencia, después de eso no me gusta nada.

El sábado tuve otra remembranza de mi pasado sub - 15. Jugué wii en casa de mis primas en Curico... Jugué tenis en wii... Descubrí dos cosas... Que soy pésima para el tenis (Si soy mala en esa cosa, también lo seré en la vida real)... Y que prefiero mil veces el "Kung fu master".

Cuando tenía 8 años, se instaló una juegoteca en la esquina de mi casa y gastaba la plata que me daban para el recreo, en fichas para el juego en donde un grupo de mafiosos le roban la novia al karateca protagonista, que debe subir muchos pisos para rescatarla gritando un "guatá" o "guayá" al golpear a sus adversarios. Claro que por mi culpa nunca la rescató, porque siempre me tiraba al vacío un gigante con ninchaco...

Al instalarse esos locales siempre hay alguien experto que siempre termina los juegos, algo que no todos podíamos conseguir. Bueno, en mi barrio existía uno. Tenía 13 años, ni se le veían los dedos moviendo las palancas y apretando botones. Terminó mi juego favorito dos veces y yo lo odiaba. Claro, mi mamá se horrorizaba cuando partía a jugar flipper.
"Eso es de hombrecitos, usted es una niñita y tiene que jugar cosas de niñitas", me decía
Ya... Si igual jugaba con mis barbies made in japan y me encantaba coleccionar álbumes de laminitas dedicados pequeñitas como yo. Hasta veía las teleseries venezolanas de la hora de almuerzo, pero tenía mi lado díscolo y tenía amiguitos, pocas amiguitas... Porque no me gustaba hablar de muñecas todo el día, iba a la juegoteca y hasta jugaba a las bolitas... Varios compañeros del colegio me odiaban cuando me adueñaba de sus bolitas, no aguantaban la vergüenza de ser vencidos por una mujer. También me acuerdo del pin ball, es mucho mejor jugarlo en vivo y en directo que hacerlo en el windows XP.

Cuando veo esas películas ochenteras en donde todos juegan flippers me acuerdo de eso y me siento vieja y entonces busco mi estuchito de cd's y saco el disco de "MAME32", lo instalo en el notebook y soy feliz.
"Esto es para que recuerdes que fuiste niña alguna vez", me dijo "A" cuando me lo regaló en Conce, para mi cumpleaños...
Ahi está el "Kung fu master" y otros videojuegos que son, incluso, más antiguos que mi favorito.
¿Qué más puedo decir?
O sea, podría decir más cosas, pero no me atrevo... Ya confirmé que cuando abro la boca dejo un desastre tras mi persona. Nada de si fue bueno o fue malo que sacara a la luz ciertas cosas... En fin...

A veces trato de resolver la odisea del pobre karateca para relajarme o cuando tengo algun episodio medio extremo... El viernes en la noche estuve en eso hasta las tres y media de la mañana... Aún cuando ya tengo 28 años, el gigantón del ninchaco me sigue tirando al vacío. Tengo una teoría para eso en mi vida actual...

Buenas noches.