martes, 8 de diciembre de 2009

EL FARO...

Esta mañana, mientras escribía, me acordé de "Faro Carranza" y en lo feliz que fui en ese lugar durante un día. Fue hace 11 años, yo tenía 18... Era esa época en que, por una extraña razón, el océano estaba bravío y las olas eran inmensas y al chocar con las rocas daban un espectáculo precioso... Era verlas reventar ahí todas blancas y espumosas. Yo las veía acompañada del otro hombre, del que estuve enamorada de los 16 a los 26 años. Justo una década.

Si pudiera irme a algún lugar para olvidarme de todo... Iría a Faro Carranza... Pero no al de hoy, sino al de 1998. No sé si con la misma persona, pero estar ahí y sentirme igual de feliz. Yo creo que puedo rescatar esa sensación tan agradable sin tenerle compartiendo el escenario conmigo.

Fui tan feliz ese día... Ese único día...

lunes, 7 de diciembre de 2009

CARVER Y SUS INFINITAS METÁFORAS... POR LO MENOS LAS QUE TRATÉ DE VER (ENTRADA ESCRITA EN ESTADO DE EUFORIA LITERATA)...

Una vez le hablé a "Alguien" de ese cuento que Raymond Carver (O su editor, si nos apegamos a lo que dice la leyenda urbana) escribió. Se llama "¿Por qué no bailan?", del libro "De qué hablamos cuando hablamos de amor". De ese libro es el cuento que más me gusta, junto al que le sigue "Visor".

Paréntesis. "Visor" trata de un hombre sin manos que un día llega a la casa de otro, que si las tiene, a sacar fotografías. La trama la encuentro genial y el mensaje es muy simple... Al final la peor discapacidad es aquella que nos impide superar el dolor o la decadencia propia de quien se hunde en el abismo... Da lo mismo por qué, pero siempre el motivo es de tan poca consistencia que ni la pena vale el sufrimiento que provoca.

Tal vez lo que quiso decir con "Visor" fue otra cosa. Pero yo lo interpreté así. Cierre de paréntesis.

Volviendo al tema del principio, "¿Por qué no bailan?" me llama la atención y me gusta porque lo he leído tantas veces que aún no puedo encontrarle el sentido. La idea de una casa entera montada en el antejardín del lugar en donde todos esos muebles estuvieron me parece tan surrealista y me da lo mismo decir bobadas, en serio que le agradezco a "Alguien" infinitamente haber hablado de Carver conmigo. Le doy múltiples interpretaciones, pero ninguna es totalmente coherente y creo que, en sí, el cuento es tiene tintes de incoherencia y eso le hace más atractivo todavía, porque más encima el final se asemeja a esos de las películas con secuela...

Puede ser que el protagonista, al montar toda su casa en el antejardín, como en exhibición para ser vendida, esté limpiando un pasado doloroso... Una historia que pudo finalizar de tantas formas y que se yo... Así van muchas otras conclusiones. Tonteras, tonteras que se le ocurren a una que pueden estar lejos del mensaje real. Hay que leerlo... También lo asocié con esto de irse al mundo paralelo por voluntad propia, como me quise ir yo tantas veces en el pasado. Mi pasado doloroso. Sacar afuera todo, exorcisarlo de una vez para mandarlo a la cresta y crear nuevos momentos, nuevas alegrías y nuevas penas que luego también mandaremos a la cresta y así en una espiral infinita... O ni tanto, porque cuando morimos se frena todo.

Todos, como personas individuales, estamos en constante evolución y muchos captan esa fase superficial de ésta, pero el cambio es profundo bien profundo, jamás terminamos de madurar. Siempre estamos mirando al horizonte esperando ver que hay más allá.
¿Habrá querido decir todas esas cosas que pienso cuando leo el cuento?
No sé... Pero acá dejo un trocito. Justo el que me despierta tanta duda y el que me cautiva más.

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¿Por qué no bailan? (Fragmento)

Los chicos estaban sentados a la mesa. El hombre los miró. A la luz de la lámpara, creyó ver algo en sus caras. Algo agradable o desagradable. ¿Quién podía saberlo?

—Voy a apagar la televisión y a poner un disco —dijo el hombre—. También vendo el tocadiscos. Barato. ¿Cuán­to me dais por él?

El hombre acabó su whisky y se sirvió otro. Luego encontró la caja de los discos.

—Elige algo —animó a la chica, y le tendió los discos.

El chico extendía el cheque.

—Ahí tiene -contestó la chica eligiendo uno, uno cual­quiera, porque no conocía los nombres de las tapas. Se levantó de la mesa y se volvió a sentar. No quería estar sentada y quieta todo el tiempo.

—Estoy poniendo el importe —anunció el chico.
—Claro —dijo el hombre.

Bebieron. Escucharon el disco. Luego el hombre puso otro.

¿Por qué no bailáis?, decidió decir; y lo hizo:

—Eh, chicos, ¿por qué no bailáis?
—No, no —dijo el chico.
—Venga —insistió el hombre—. Es mi jardín. Podéis bailar si os apetece.

Abrazados, con los cuerpos muy juntos, el chico y la chica se deslizaban de un lado a otro por el firme de la entrada. Bailaban. Cuando se acabó el disco, bailaron con el siguiente, y cuando se acabó éste el chico de­claró:

—Estoy borracho.

Y la chica negó:

—No estás borracho.
—Sí, estoy borracho.

El hombre dio la vuelta al disco, y el chico repitió:

—Lo estoy.
—Baila conmigo —le pidió la chica al chico, y luego al hombre; y cuando el hombre se levantó, avanzó hacía él con los brazos abiertos.

—Esa gente de allí. Están mirándonos -observó la chica.
—No pasa nada —dijo el hombre—. Es mi casa.
—Que miren —dijo la chica.
—Eso es —la apoyó el hombre—. Creían haberlo visto todo en esta casa. Pero no habían visto esto, ¿eh?

Sintió el aliento de la chica en el cuello.

—Espero que te guste la cama.

La chica cerró los ojos; luego los abrió. Pegó la cara contra el hombro del hombre. Y atrajo su cuerpo hacia sí.

—Debes de estar desesperado o algo parecido —le dijo

domingo, 6 de diciembre de 2009

SÁBADO CON "V"...

Me reuní con la periodista "V"... Me contó todo de su viaje a Mendoza, de su nuevo amor (que ya no es C.R, sino otro que bautizaremos C.T), de la vida y vitrineamos... Vitrineamos mucho y fue de esos vitrineos bien femeninos, donde entre la opinión por esta polera o este par de zapatos hablamos del otro tema importante entre mujeres... Hombres.
"¿Por qué los hombres son tan predecibles, Alma?"

"Ellos nos preguntan acerca de nuestras fantasías porque no saben a ciencia cierta cuales son. Tú le preguntas por su fantasía y del 100%, el 95% te responde a la primera eso de estar con dos mujeres..."

"Si... Casi todos tienen un gusto común en esas cosas"

"Pero cuando hay química, da lo mismo que sean predecibles, porque cuando hay química siempre el juego tiene su toque diferente... Cada vez que te embarcas en él"

"Puede ser..."

"¡Nada de puede ser, "V"! Es una realidad comprobada científicamente"

"¿Ya? Y la científica eres tú"

"¡Claro! La vida me ha hecho una excelente científica"
Realmente... Si la vida fuera universidad, con todo lo que he pasado desde los 18 años hasta ahora, puedo decir que sería como estar recién en el primer semestre del segundo año de formación científica. Nunca se termina de vivir, de aprender o experimentar. No.

También hablamos de otras cosas... Como esos tics tan típicos que tienen a la hora de mentir o tratar de decir la verdad, pero sin que se note y ya sé que suena raro, pero pasa eso que cuando los machos tratan de ser sinceros no se atreven mucho...

Luego la acompañé a tomar el bus a su casa y antes de que partiera me habló de que esta nueva relación la tiene expectante, pero no quiere ir tan rápido y es lógico en una relación seria y establecida... Eso es lo que su actual enamorado y ella quieren formar...
"Yo entiendo tu miedo, pero no podría darte un consejo así... Como tan certero, tú sabes que yo no sé mucho de eso"

"¿De qué?"

"Del piano, piano"

"Pero, Alma... Si es cosa de probar. Es tan bonito tener un novio que te vaya a buscar al trabajo, que te invite a salir, con el que pases una tarde viendo películas, estando con él solamente... Es súper bonito"

"No, si eso no va conmigo a pesar de que quiero, pero me cuesta y aunque quisiera ¿Con quién? Igual te digo que a veces no es bueno acelerarse al proyectarse..."

"Si sé, pero tú ya tienes que dejar de pensar que no sirves para el compromiso. No te digo que salgas a buscar desesperada una pareja, no busques... Tampoco esperes, haz tu vida y llegará solo"

"¡Que lindo! Te salió poético"
Igual preguntó eso común que te preguntan las amigas y conocidas cuando están mucho tiempo sin verte...
"¿Y qué onda? ¿Estás saliendo con alguien?"
Yo digo que no, porque es cierto que no tengo panorama en esos menesteres de "salir con algún joven o caballero", nada más tengo los torbellinos y la amistad interesante. Igual me siento a gusto sólo con eso. Por ahora.

Una relación con todas sus letras consumiría mucho de mi tiempo que, con todas las actividades acumuladas para diciembre y enero, es muy poquito. Yo ahora no tengo tiempo para una persona que me quiera así como quieren a "V" y creo que tampoco deseo a una persona que me quiera como quieren a "V"... Si yo sigo convencida de eso que el amor no existe y que es como la religión, opio para el pueblo. Eso decían de ella hace unos cuantos, cuantos años.

La verdad es esta... Mi adicción al opio es igual a cero.

Ya con la chiquilla dentro del bus, me dirigí al colectivo y de alguna parte (no sé si el terminal, el supermercado o alguno de esos locales chicos) salía música navideña y una señora pasó junto a mí con un bebé de unos cinco meses en los brazos y pensé sin querer...
"Mi hijo tendría esa edad ahora y quizás yo estaría en el centro buscando algún regalo para su primera navidad"...
Es cierto. Desde julio, el mes en que debió nacer, no pienso en esas cosas... Pero es mejor no pensar más.

Fuera de ese trance lo pasé muy bien...